Preguntas frecuentes sobre mallas antihierbas
¿La malla antihierbas elimina todas las malas hierbas?
No, una malla antihierbas no elimina por completo todas las malas hierbas, pero sí reduce mucho su aparición. Su función principal es bloquear la luz que necesitan las hierbas para crecer desde el suelo, al mismo tiempo que permite el paso del agua y del aire.
Es posible que con el tiempo aparezcan algunas hierbas en los bordes, en las juntas o sobre la capa de grava, corteza o tierra acumulada encima de la malla. Por eso es importante instalarla bien, solapar correctamente las uniones y mantener limpia la superficie.
¿Se puede poner malla antihierbas sobre tierra?
Sí, la malla antihierbas se puede colocar directamente sobre tierra, siempre que el terreno esté preparado antes. Lo recomendable es retirar primero las malas hierbas existentes, piedras grandes, raíces y restos vegetales. Después conviene nivelar la superficie para que la malla quede bien extendida y sin bolsas de aire.
Una vez colocada, debe fijarse con grapas, piquetas o clavos adecuados para exterior. Para mejorar el acabado y proteger la malla, lo habitual es cubrirla con grava, corteza de pino, áridos decorativos u otro material similar.
¿Qué gramaje es mejor para jardín?
El gramaje más adecuado depende del uso que vaya a tener la zona. Para un jardín decorativo con grava, corteza o zonas de paso moderado, suele ser recomendable elegir una malla de gramaje medio o alto, ya que ofrece mejor resistencia y mayor durabilidad.
Las mallas más ligeras pueden servir para usos temporales o zonas con poca exigencia, pero en jardines donde se busca un resultado duradero conviene apostar por una malla más resistente. También hay que valorar la exposición al sol, el tipo de terreno y si la superficie va a soportar tránsito, peso o materiales decorativos encima.
¿Sirve para colocar debajo de grava?
Sí, la malla antihierbas es una de las soluciones más utilizadas debajo de grava o áridos decorativos. Ayuda a separar la grava de la tierra, reduce la aparición de hierbas y mantiene la superficie más estable y limpia.
Para este uso es importante extender bien la malla, solapar las uniones y fijarla correctamente antes de repartir la grava. También conviene cubrir toda la superficie con una capa suficiente de árido para proteger la malla de la exposición directa al sol y mejorar el acabado del jardín.
¿Es recomendable bajo césped artificial?
Sí, puede ser recomendable instalar malla antihierbas bajo césped artificial, sobre todo cuando se coloca sobre una base de tierra o sobre zonas donde puedan crecer hierbas desde abajo. La malla ayuda a crear una barrera adicional y reduce el mantenimiento posterior.
En este caso, la instalación debe realizarse sobre una base bien compactada y nivelada. Además, hay que asegurarse de que el sistema permita un buen drenaje para evitar acumulaciones de agua bajo el césped artificial.
¿Se puede plantar encima de una malla antihierbas?
Sí, se puede plantar usando una malla antihierbas, pero no se planta directamente encima de ella. Lo habitual es colocar la malla sobre el terreno y hacer cortes en forma de cruz o aberturas en los puntos donde irán las plantas.
Después se abre el hueco, se planta en la tierra y se ajusta de nuevo la malla alrededor del tallo. Es importante no dejar aberturas demasiado grandes, ya que por esas zonas podrían aparecer malas hierbas con más facilidad.
¿Qué se pone encima de la malla antihierbas?
Encima de la malla antihierbas se suelen colocar materiales decorativos o de protección, como grava, cantos rodados, corteza de pino, astillas de madera o áridos ornamentales. Estos materiales ayudan a ocultar la malla, protegerla del sol y mejorar el aspecto del jardín.
La elección depende del estilo del espacio y del uso de la zona. En jardines decorativos se suele usar grava o piedra, mientras que en parterres y zonas con plantas es frecuente utilizar corteza o acolchados vegetales.